El Otro Camino

Dororo : El valor de la vida.

¡Hola de Nuevo! Ya estamos en septiembre y desde El Otro Camino deseamos que hayáis tenido unas estupendas vacaciones. Para todos aquellos que os ha tocado pencar o no habéis podido hacer las vacaciones; ¡Mucho ánimo que cuando os toque hacerlas seguro que serán maravillosas!

Esta semana vamos a hablar de un anime que hemos podido ver hace relativamente poco y que personalmente nos ha encantado. Se llama Dororo y es el remake de una serie y manga de Osamu Tezuka del año 1967. Como ya sabéis daremos nuestro punto de vista y os invitamos a que participéis dejándonos vuestras opiniones. Si no habéis visto la serie os recomendamos que la veáis si os gusta el Japón feudal, los samuráis, los demonios, las batallas y sobre todo los mensajes de profundidad o reflexiones acerca de la vida, porque Dororo es una de esas series que te deja una muy buena sensación al terminar de verla y te da que pensar. No haremos spoilers, simplemente pinceladas de la trama y hablaremos sobre las sensaciones y mensajes que transmiten la historia de Dororo y Hyakkimaru.


Para empezar, tal y como comentábamos antes, este anime es una nueva versión hecha en 2019 basada en el mismo manga y anime de la década de los 60. La nueva adaptación tiene algunas diferencias muy acertadas que difieren de la historia original ( como la cantidad de demonios que pasa de 48 a 12 ) y hacen que sus 24 episodios ( solo hay una temporada ) sean amenos y dinámicos. Cabe mencionar que también hay una remasterización del manga hecha por Shiki Satoshi y llamada "Dororo to Hyakkimaru-den".

Dororo nos adentra en una época de Japón durísima, llena de guerras de samuráis entre los señores feudales y que seguramente no es nada en comparación con la realidad que debía de vivirse en aquel momento. Muchas veces se nos había pasado por la cabeza (suponemos que como a mucha gente), el hecho de poder viajar en el tiempo y ver un Japón antiguo, lleno de samuráis, ninjas, kimonos, templos imponentes y preciosos, etc, pero viendo como plasma Dororo ( al igual que otros animes o películas japonesas) esa época, se te quitan las ganas de golpe. Qué suerte tenemos de vivir aquí y ahora, aunque por desgracia siga habiendo otros lugares en los que sin sentido ninguno continúan viviendo las mismas miserias o peor que las que hemos podido ver en Dororo.

Dororo, nuestro pequeño protagonista, es sencillamente encantador. Te dan ganas de achucharlo nada más verlo y siempre te llena de una sensación de valentía, esperanza y bondad. No es el típico protagonista tonto y torpe, Dororo a pesar de ser un renacuajo, se las apaña muy bien y se sabe buscar la vida en una época donde reina la ley del más fuerte. El autor ha sabido muy bien meternos en un mundo cruel y que a la vez no sea solamente un drama. Dororo es el encargado de trasmitirnos en todo momento esa sensación de alegría y desahogo. Por otro lado nos encontramos con el compañero de viaje y segundo gran protagonista; Hyakkimaru. Este personaje es quién a nuestro modo de ver nos va a dar las lecciones de vida más duras que hay que extraer de la serie y el autor lo ha conseguido de forma magistral, puesto que debido a la maldición que cae sobre él desde su nacimiento, no puede hablar, ver, escuchar, sentir ni oler, siendo su único objetivo luchar contra demonios para poder recuperar aquello que le pertenece; su propio cuerpo. ¿Esto de entrada puede parecer imposible verdad? Cómo vamos a seguir una historia en la que a uno de los protagonistas le faltan tantos miembros y con el que ni siquiera se puede tener una conversación. Pues eso mismo es lo que hace tan especial a esta serie. Tiene una historia única y súper original que jamás habíamos visto ni imaginado. El peso de la serie recae en Dororo que es el responsable de entretenernos, de hacernos reír, de que podamos ver sus historias, estar en todo momento con ganas de continuar con la trama. Es importante decir que el papel de Dororo como vínculo con Hyakkimaru es mucho más relevante en esta nueva versión que en la historia original pues en ella Hyakkimaru, a pesar de no poder hablar físicamente, lo hacía de manera que su voz sonaba en las cabezas de los demás personajes ( como si fuese telepatía ), en el nuevo anime, mientras Hyakkimaru no puede hablar, es Dororo quien se encarga de interactuar con el entorno de forma espléndida.

Las sensaciones y planteamientos más duros y conflictivos nos las da Hyakkimaru ya que durante la evolución de la serie llega un momento en el que te hacen plantear; ¿Qué es más importante, la vida de una sola persona o la de todo un país? Y esta excusa que nos cuentan en tantas historias como en Matrix (siempre ponemos este ejemplo pero es que nos encanta esta película), en la que hay un elegido que es el responsable de sacrificar su propia vida para salvar la del resto, como espectador, no se hace valida en esta serie. Una vez más en Dororo nos dan la vuelta a la trama y la excusa de la muerte de una sola persona por la del resto del mundo no está para nada justificada. Por lo menos en esta ocasión nosotros nos inclinamos por pensar que una sola persona tiene más valor que todo un país y que además es su derecho el proclamar aquello que es simplemente es suyo. Esto que parece tan duro de comprender es otro de los logros y méritos que tiene esta gran serie. Dororo es una historia de venganza, ambición, superación personal y amistad que te hace reflexionar de qué modo debemos conseguir nuestros objetivos y que los pactos para conseguir bienes a cambio de la vida de alguien no están justificados. Si tienes un sueño, persíguelo y lucha por él pero sin pasar a nadie por encima ni hacer daño. Si tratas de lograrlo desde el corazón, los resultados que conseguirás siempre serán duraderos pues de otro modo, todo termina pasando factura. La serie de Dororo te hace entender que debemos valorar la vida y todas esas cosas a las que no les damos importancia. Cosas tan sencillas como poder ver, hablar, escuchar, sentir, oler, movernos con un cuerpo. Todas esas acciones son algo maravilloso de la vida que muchas veces no les damos la importancia que se merecen.

Para terminar diremos que aprendimos muchísimo con esta serie y que para nosotros pasaría a estar entre las mejores serie anime que hemos visto. Y si os animáis a verla o si ya lo habéis hecho, os invitamos a que busquéis por internet el final alternativo del manga original ( que en realidad era el que querían introducir en un principio pero no lo hicieron ) ¡no tiene desperdicio!

¡Gracias como siempre por vuestro tiempo y que la suerte siempre os acompañe!


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