El Otro Camino

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Todos cambiamos y Dragon Ball también; El Crecimiento

Hoy iniciamos una categoría diferente en nuestro blog en el que no sólo daremos información objetiva sino que además añadiremos nuestras observaciones y reflexiones propias acerca de temas relacionados con lo que se conoce comúnmente con el mundo "Friki" como serie anime, videojuegos, películas, etc.

Entramos pegando fuerte así que no podía ser de otra forma que hablando de una de una de las series anime más famosas y conocidas a nivel mundial. ¿Quién no ha escuchado alguna vez la mítica frase "Si no has visto Dragon Ball no has tenido infancia"? Seguramente la gran inmensa mayoría por lo menos la ha dicho o escuchado por lo menos una vez. Parece incluso un pecado no haberla visto XD. Y es que si te gusta el anime de acción y humor es de esas series que no te puedes perder. Podríamos incluirla en uno de esos cientos de vídeos Tops que corren por las plataformas de internet con las típicas cosas que debemos hacer antes de que nos llegue la hora. Si has tratado de hacer una Fusión, un KAME HAME HA dando ese grito que asustó hasta al vecino del 5º, aguantar el aire y hacer toda la fuerza posible para convertirte en un Súper Saiyan y tener ese pelazo amarillo de punta que si tratas de imitar, necesitas mínimo 10 botes de laca capilar y pegamento consistente para que al final a lo máximo que te puedes parecer es a la estrella del Super Mario (a no ser que seas un/a pro del Cosplay), estás en el lugar indicado; somos unos Frikifans de los auténticos. Pero vamos a entrar de lleno en el tema. Hemos visto la serie desde que Goku era pequeño hasta su edad adulta y como hay varios cambios a lo largo de la serie con respecto al enfoque del humor y la seriedad. Es posible que tú también lo hayas captado y nos preguntamos que llevó al autor a dar esos giros argumentales. Por poner un ejemplo, cuando Goku es niño la serie mostraba un formato más alegre, divertido y desenfadado pero con la etapa de Gohan se torna cada vez más seria y dura.


Su esencia de acción, luchas y combates siempre se ha mantenido por supuesto (como buen shonen) y sabemos que la auténtica temática de Dragon Ball reside en la lucha entre el bien y el mal pero siempre giraba en un entorno desaliñado que al final no podías tomarte demasiado en serio. Sólo hace falta que recordemos al maestro Roshi (Fullet Tortuga) con sus fantasías pervertidas y la sangre que le salía de la nariz cada vez que se encontraba con Bulma o alguna chica mona o la famosa Red Ribbon, banda enemiga de Goku con sus peculiares y únicos enemigos como el general Blue (increíble personaje). También vamos a resaltar que la fluidez de los episodios en su etapa como niño era súper amena y muy fácil de ver, algo que en la etapa de Dragon Ball Z cambia drásticamente hasta el punto de llegar a ser agotador (los combates no terminan nunca).

Así que cuando nuestro querido Goku se hace mayor nos introducen a su hijo Son Gohan y a pesar de que a Goku lo seguiremos viendo en toda la serie, el peso de la misma recae en el pequeño Son Gohan y deja de tener ese humor que tanto caracterizaba al anime en sus inicios. Dragon Ball Z se centra en aspectos más trágicos y duros. No vamos a meternos en qué etapa es mejor porque dejando de lado que tenga esos giros tan marcados, la serie es una obra maestra de principio a fin y obviamente a cada [email protected] le gustará más la que parte que le parezca, pero es obvio que Gohan tiene una infancia puramente traumática. Pongámonos en situación; su padre fallece con tan solo 4 o 5 años (si mal no recordamos), Piccolo literalmente lo secuestra, se lo lleva a lo alto de una montaña perdida de la mano de Dios y le dice que se busque la vida para comer y sobrevivir. ¿Pero qué es esto? El niño se pasa la mayor parte del tiempo llorando y suplicando por una mano gentil que le ayudara y como mucho alguna vez Piccolo se dignaba a tirarle una manzanita para que no desfalleciera por desnutrición. Imaginémonos en una situación como esa, que por si todo esto fuera poco se paseaban dinosaurios como Pedro por su casa, en fin una auténtica locura. Si lo que pretendía el autor era que Gohan espavilara más pronto que tarde escogió un método infalible. Cabe recalcar que Gohan tiene un carácter muy distinto al de su padre, sí, pero no olvidemos que la infancia tampoco es la misma, que cuando la serie comienza Goku tiene entre 13 y 14 años a pesar de que por la estatura y la imagen pareciera mucho más pequeño. Por otro lado también hay que tener en cuenta que no es lo mismo que tu maestro sea Roshi a que lo sea Piccolo, ambos estupendos pero obviamente la noche y el día. En cuanto a los enemigos son terribles, comparemos al General Blue con Frieza (no hay color). Con todos estos factores es imposible pensar que Dragon Ball Z no dejó el cachondeo de lado. En ocasiones habían pequeños toques de humor, como cuando aparecen las fuerzas especiales de Freezer pero son muy puntuales.

Pensamos que la etapa más oscura de Dragon Ball Z es la llegada de los Androides junto al enemigo Cell en donde las responsabilidades que recaen sobre Gohan son tan grandes que vemos a nuestro adolescente protagonista pasarlo realmente mal y quien se encarga de añadir un poco de desenfado es el Señor Satán pero a nuestro modo de ver, en un momento tan crudo del anime y con una trama tan envolvente hasta nos pareció que sobraba, contrariamente más tarde en la época de Buu nos pareció imprescindible. Aquí regresa de nuevo el humor junto con el segundo hijo de Goku; Goten y su inseparable colega Trunks o Videl con Gohan. Esta etapa es más fresca, desenfadada y divertida, muy posiblemente porque el peso de la serie queda repartido entre un Gohan adulto y maduro que ya no le tiene ningún miedo a enfrentarse a sus enemigos y además desarrolla un gran sentido de la justicia y su hermano pequeño Goten, que tiene una actitud campechana y despreocupada que nos recuerda más a Goku. Además el hecho de que Goten tiene a Trunks siempre de su lado hace que las circunstancias más difíciles pueda compartirlas, haciendo posible que su infancia no tenga nada que ver con la de Gohan. En definitiva esta última trayectoria de Dragon Ball Z nos deja una sensación mucho más divertida.

La cuestión es, ¿qué hizo que el autor nos dejara estos cambios durante la serie? Una teoría podría ser que con cada etapa, el autor quisiera plasmar las vivencias y madurez de cada protagonista principal (Goku, Gohan y Goten) según la perspectiva de cada uno, puesto que no es lo mismo tener una visión del mundo a través de los ojos de Goku, que a través de Gohan o la de Goten. También existe la posibilidad de que la historia y su desarrollo llevara al autor a hacerla más seria o divertida dependiendo de la evolución argumental o sencillamente que al autor le apeteciera hacerlo así. Sea cual sea el motivo no deja de ser curioso cómo podemos ver esas distintas etapas.

Para terminar diremos que aunque nos hemos basado sobre todo en el enfoque del humor, no olvidamos que el trasfondo de la serie es muy profundo tocando temas como la fuerza del interior, la capacidad de superación de uno mismo, la lucha del bien frente al mal, el compañerismo, la amistad y si vamos un poco más allá llega a tocar temas como la espiritualidad. Podríamos comparar a Son Goku con tantos otros protagonistas de series y películas que nos muestran que todos y cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior el verdadero poder para superar y transformar cualquier circunstancia de nuestra vida. Por poner un ejemplo cercano dentro de este mundo friki pero alejado del Anime, tenemos Matrix.

Esperamos que os haya gustado la reflexión y que vosotros saquéis vuestras propias conclusiones acerca del tema.

Muchas gracias por dedicarnos vuestro tiempo y mucha fuerza para todos!!!

"Volando, volando. Siempre arriba (Siempre arriba) Aaah, tu y yo lucharemos los dos"...


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